- Quieren que vuelva a la jaula antes de lo previsto- pensó Jeremy al ver desde la ventana de su apartamento el despliegue policial que se desarrollaba abajo. Se puso unos pantalones y espero a que subieran a por él. No tenía ni idea de por qué le buscaban, pero fuera lo que fuera le encerrarían. En el fondo no le importaba demasiado. Se acordó de la canción Albatross de Big Wreck y pensó que si le encerraban se pondría el también su particular traje de albatros y escaparía.. Por eso cuando le detuvieron como presunto asesino de su compañera de trabajo se desgarró de rabia y dolor pero no dijo nada.
Pero Jeremy no fue encerrado. Tras dos días en prisión llegaron las pruebas de ADN y no cuadraban sus muestras con las encontradas en el cadáver. Además había aparecido una testigo presencial y la descripción del tipo que vio alejarse del apartamento de Erin era diferente a su aspecto. Le dieron sus efectos personales y le dejaron marchar. Él creía saber quién la había matado pero una vez más no dijo nada.